viernes, 6 de marzo de 2015

Yo también todavía lloro sabiendo que no van a volver nunca mas, que solo los recuerdos quedan y mi mente se vuelve mi amiga porque solo dentro de ella puedo verlos, escucharlos, en sueños, tocarlos, sentirlos como cuando compartíamos la misma realidad. Las cosas simplemente se desvanecen pero no sin antes dejar algo en nosotros y eso es lo que ronda en mi, en cada rincón de mi mente todos los días de mi vida, como cortas películas de momentos de mi infancia y de mi pasado cercano, ellos están ahí sonriendo, hablándome, aconsejándome, son los recuerdos, ellos si, siempre vuelven.

Reflexiones

En este tiempo aprendí que no hay mejor amigo que uno mismo, que cuando los problemas aparecen y el dolor te invade, sinceramente a nadie le va a importar, pero no lo digo como una critica, lo digo porque es la mas cruda verdad y esta bien que a nadie le importe, cada uno esta con sus mambos, pero a partir de que te das cuenta de que estas solo, es cuando comienza la amistad con uno mismo y eso, es genial. No hay que depender de nadie, de un amigo, de un amor, si queres estar con amigos que sea por elección, no por necesidad, no estés con nadie porque necesitas afecto, eso es terrible. Hay que aprender a quererse a no depender de nadie, solo así se podrán establecer relaciones sanas con las demás personas, sin dependencia, sin esperar nada a cambio, sin querer poseer a la otra persona, que las cosas ingresen y se vayan de tu vida cuando sea el momento, tal vez vuelvan, tal vez no, pero no trates de aferrarte o de retenerlas, eso hace daño. Hay que estar preparado para aceptar la posibilidad de que quizás no vuelvan y sin embargo seguir con tu vida entera y feliz.